Muchas personas sufren estreñimiento y, a veces, el problema empeora en verano. Conviene activar el tránsito intestinal de una forma sana y una buena opción para lograr este objetivo es incluir ciruelas en nuestra alimentación habitual.
El motivo es su composición nutricional, que combina fibra soluble e insoluble, sorbitol (con un efecto laxante suave), y la presencia de derivados de hidroxifenilxantina, que estimulan el movimiento del colon y por tanto facilita el tránsito intestinal.
Además de estos componentes, la ciruela contiene un número de fitoquímicos con efecto antioxidante y beneficioso en la prevención de trastornos cardiovasculares, cáncer, etc.
La ciruela puede tomarse a cualquier hora del día: cubriendo el aporte de fruta del desayuno, como tentempié a media mañana o merienda, como postre, o antes de acostarnos para ir al baño por la mañana.
En algunos casos podemos usar las ciruelas desecadas (ciruela pasa), a las que se les ha reducido su contenido en agua, concentrando las sustancias favorecedoras del tránsito intestinal. Podemos usar las ciruelas pasas en platos dulces y salados (mezcladas con yogur, en ensaladas, etc).
Una alternativa es tomar ciruelas secas rehidratadas a primera hora de la mañana. También dejar en remojo un puñado de ciruelas pasas en agua toda la noche, y por la mañana comerlas y beber esa agua, que también favorece el tránsito intestinal
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